Valle de Napa en California - Estados Unidos

Los Retos del Enoturismo Español

La mejor época del año para hacer enoturismo, es en la vendimia, cuando las cepas se muestran en su esplendor, algunas con los frutos ya recogidos otras pendientes de recoger.

Es la mejor época para los visitantes pero posiblemente también la más complicada para que los bodegueros atiendan de la mejor manera a sus visitantes ya que están pendientes de la vendimia y la elaboración.

Bodega Protos en Peñafiel, Ribera del Duero
Bodega Protos en Peñafiel, Ribera del Duero

El modelo de enoturismo que vemos en España podría ser equiparable al californiano de Napa Valley que en mi opinión es el mejor ejemplo de negocio enoturístico, aquí tenemos todos los ingredientes, tenemos zonas vitivinícolas muy hermosas en cuanto a paisajes y una climatología amigable que invita a pasear por los viñedos pero en muy pocos casos el enoturismo español reporta beneficios a los bodegueros.

En muchas ocasiones el enoturismo que se realiza es dar una vuelta por una bodega que han acondicionado mínimamente para las visitas donde nos dan la charla de como se elabora el vino y nos ofrecen probar dos o tres vinos de la bodega y con algo de suerte nos dan una pequeña charla de como catar el vino, y algo para acompañarlo. Así que, por desgracia, lo normal será que si has visitado tres bodegas muy probablemente te habrán contado la misma charla tres veces, invitándote a comprarles unas botellas de su vino en la tienda. El negocio no es malo, trabajan el marketing de experiencia haciendo que su vino sea reconocido y más valorado por sus visitantes que recordarán la visita que hicieron a la bodega cada vez que vean una de sus botellas, pero es habitual que las bodegas no crean poder rentabilizar el esfuerzo que les supone tener a personal preparado y dedicado para atender las visitas, porque posiblemente las cifras de ventas in situ y lo que cobran por las visita guiada no cubre los gastos y las complicaciones que la actividad enoturística les genera. No se sorprendan, por esto, que algunas bodegas pequeñas o familiares no estén abiertas para las visitas o solo se abran en contadas ocasiones y si lo están, valoren en el esfuerzo y sacrificio que les supone compaginar la vendimia y tenerlas abiertas los fines de semana que es cuando se producen la mayoría de las visitas.

Enoturismo por la Mancha en los Molinos y el Castillo de Consuegra
Enoturismo por la Mancha en los Molinos y el Castillo de Consuegra

El enoturismo como tal es raro, muy pocos somos capaces de viajar con el único objeto de visitar unas bodegas y beber sus vinos. Practicamos más el agroturismo, como lo llaman los italianos, porque además del vino buscamos otras vivencias, aprovechando principalmente el entorno natural o simplemente salir al campo y dejar la ciudad. Los españoles somos unos privilegiados, tenemos una riqueza cultural, monumental e histórica que hace que casi cualquier rincón productor de vino tenga atractivos monumentos o parajes naturales que visitar. Casi todas las bodegas españolas se encuentran en entornos con una riqueza monumental o paisajística excepcional, que de hecho son la excusa perfecta para el visitante menos motivado por el vino, en un grupo al que no le guste el vino, sin duda, podrá disfrutar de un paseo entre la riqueza patrimonial histórica o de la gastronomía típica de la zona de la bodega que se visite. Las visitas guiadas y bien explicadas por la cultura de la zona son unos de los alicientes fundamentales del turismo rural y enológico, recorrer monumentos, con una parada en bodega para descansar y retomar fuerzas con unos vinos y unas viandas, siempre es un buen plan.

Algunos bodegueros se han tomado tan en serio el patrimonio monumental que han construido verdaderas obras de arte en forma de bodegas, hay casos en los que la visita a la bodega se justifica además de por los vinos, por la arquitectura propia de la bodega, ejemplos claros tenemos varios; la bodega de Marqués de Riscal en Elciego, construida por Frank Gehry, el propio edificio se ha convertido en seña de identidad de la localidad. Otros célebres arquitectos que han construido bodegas monumentos son Norman Foster con la Bodega Portia en Gumiel de Izán cerca de Aranda de Duero o la de Ysios de Santiago Calatrava en Laguardia, Incluso Rafael Moneo con su Bodega la Mejorada en Olmedo se ha embarcado en rehabilitar un monasterio del siglo XV para usarlo con fines enológicos. Otros ejemplos de bodegas monumentales son Protos en Peñafiel, Bodegas Baigorri en Samaniego con un cubo de cristal que asoma de la enorme construcción subterránea que tiene debajo o la gigantesca bodega también soterrada de Campo Viejo, ubicada junto a la ciudad de Logroño, con sus 70.000 barricas, se constituye en un monumento a la enormidad, es impresionante la visión de la gigantesca sala cuando van encendiendo las luces poco a poco y vas tomando conciencia de la inmensidad de la nave y sus lejanos horizontes.

En el globo de Roberto por Dehesa de los Canonigos
En el globo de Roberto por Dehesa de los Canónigos

Las actividades en la naturaleza son un buen reclamo para los visitantes, no hace mucho tuve la oportunidad de dar un paseo en globo por la Ribera del Duero invitado por Dehesa de los Canónigos, y esta es una actividad, absolutamente memorable que cada vez se ofrece en más zonas vitivinícolas, como los paseos en bici, eléctrica para los que no estén muy en forma, o en caballo. También se plantean actividades más extremas como la escalada, espeleología, parapente o kitte surf. Y por supuesto podremos encontrar ofertas más tranquilas para los amantes del golf o los spa con vinoterapia.

Actividades excepcionales en la naturaleza podremos hacer en rutas como la de Somontano, donde podremos visitar el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, admirar el arte rupestre del Parque Cultural del Río Vero o pasearnos por la villa medieval de Alquézar o en la Ruta de La Garnacha de Campo de Borja, bajo el nombre de enoaventúrate, ofertan un amplio programa de actividades de turismo activo entre viñedos y siempre al pie del omnipresente en la ruta pico Moncayo.

En los últimos años se han puesto en marcha rutas del vino, auspiciadas por las denominaciones de origen y las bodegas se han organizado para ofrecer actividades coherentes e impulsar unidas las visitas de los consumidores, estas rutas del vino se agrupan en ACEVIN y ya son 24 las rutas asociadas.

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