Al pan, pan, al vino, vino y al tonto, tonto

Postureo: al pan, pan, al vino, vino y al tonto, tonto.

Posturear de vino sin ser “Nariz de Oro” y sin saberse de memoria las críticas de “The Wine Advocate”

El vino es uno de los pocos asuntos en los que resulta conveniente y está bien visto ser promiscuo, hay mucho por descubrir. Nos da mucho juego a la hora de charlar sobre él, nos permite el ”postureo”, podremos hacernos los interesantes con no muchos conocimientos pero acabaremos sin darnos cuenta siendo expertos en los que nos gustan y tendremos la capacidad de defender nuestras preferencias vinícolas frente a cualquiera, nuestros gustos son ante todo personales y en su defensa acabaremos aprendiendo mucho más y formándonos criterio con cada copa que bebamos. Pero ojo que hay una delgada linea que separa el “postureo” con la “tontuna”. El vino y sus aledaños resultan un territorio idóneo para que los tontos se luzcan, presumiendo de pedantería, de lo que se aprovechan algunos restauradores y sumilleres que con los años han entrenado un ojo clínico que les permite distinguir de un vistazo quién de entre los comensales de una mesa es el más impresionable (a menudo eufemismo de tonto) que además pagará la factura y en ese momento desplegara todo un ritual que hará creer al futuro pagador que toda la parafernalia en torno al vino le está dedicada en exclusiva por razón de su evidente sapiencia enológica. Momento en el que colocan al cándido el vino que les interesa, sea por precio o porque lo tienen en su bodega a puntito de irse al infierno de los vinos de puro viejo.

Sumiller con peligro
Sumiller con peligro

Es cierto que las ideas preconcebidas que tenemos sobre un vino pueden llegar a crear un efecto placebo tan fuerte que cambia la química de nuestro cerebro. Asi que cuanto mas paguemos por algo o mas bonito se nos presente mas rico nos sabrá. Es un truco, las acciones de marketing pueden cambiar los procesos biológicos que guían cualquier decisión de compra, es lo que llaman neuromarketing y su efecto es muy poderoso. Pero como de lo que se trata es de disfrutar, al final todo esto se perdona… y se paga.

Y ahora les dejo cinco tópicos a evitar si quieren posturear como expertos en vinos, las frases que hacen saltar mi radar de patanes vinícolas:

1. El mejor blanco es un tinto…
Evidentemente quien diga esto ha probado poco vino blanco, cada vez hay mas gente, con criterio y conocimientos vinicolas acreditados, que cree que los mejores vinos del mundo son blancos. En el mundo del vino nunca existe un criterio absoluto.

2. El tinto a temperatura ambiente…
Si en tu casa hace entre 20-25 grados, que viene a ser lo normal para el humano medio de por aqui, pues tu postureo te va a costar un caldo imbebible. Lo del vino a temperatura ambiente, pero de bodega, esto es; los tintos, a 14-16 grados, y los blancos a 7-9. Con lo fácil que resulta antes de abrir un tinto a temperatura ambiente meter la botella 15 minutos en el frigorifico.

3. Yo es que soy más de Rioja…
O de Ribera, o de los de mi pueblo. Pues no, ya no. Desde que se popularizaron los Riojas arriberados y Riberas arriojados la tontería no se aguanta. Es cierto que hay bodegas que siguen una linea tradicional y son un acierto seguro para los que saben lo que buscan, pero hace unos cuantos años ya, se inventó la cultura de fusión y la globalización. Para que nos vamos a perder la oportunidad de descubrir infinidad de maravillas que se elaboran por doquier, la técnica para hacer buen vino esta al alcance de cualquiera y en cualquier lugar. Lo mejor siempre es dejarse sorprender.

Con este no discutas de vinos
Con este no discutas de vinos

4. Blanco con pescado y tinto para la carne…
y el rosado con la comida turca… Pues no, ya se elaboran tintos suaves y blancos con crianza que parecen tintos. Prueben tomar un tinto de Mencía con un pescado o un blanco con unos meses en barrica con una carne. Muchas veces he dicho que a mi el cocido me gusta con un rosado semidulce, aunque algunos me miren mal.

5. El champán para brindar y haciendo chin-pun…
Pero solo si has ganado la carrera de Formula 1 y tienes que rociar a los que te rodean, para cualquier otra cosa yo recomiendo abrirlos con delicadeza y servirlos de aperitivo con los primeros o según que comida con toda ella. Y entiendo como champán cualquier tipo de vino espumoso, llámese como quiera.

Acabo el post con dos últimas recomendaciones: el postureo más elegante es con los vinos de Jerez y no dejen de posturear que al final se acaba evangelizando a los descreidos del vino.

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